Ejercicio y lactancia

Ejercicio lactancia

Las recientes mamis, queremos recuperar nuestra figura lo antes posible, aunque el motivo más importante por el que deberíamos practicar deporte es por nuestra salud y bienestar. Es importante realizar una actividad física saludable y es totalmente compatible con la lactancia, a pesar de que mucha gente piensa lo contrario.
La actividad física se combina a la perfección con la lactancia materna, siempre y cuando sea moderada y suave. En este caso el ejercicio no altera la calidad de la leche, por lo que sus beneficios quedan intactos.
Una revista americana realizo un estudio  analizando una muestra de leche de recientes mamas que daban el pecho a sus hijos. Algunas practicaban deporte durante 30 minutos al día, tres veces por semana, mientras que otras solo lo hacían una vez a la semana. La diferencia entre estos dos grupos fue la siguiente: las mejores condiciones  del sistema cardiovascular se daban en las mamas más deportistas. La calidad de la leche, en cambio era idéntica y se evidencio la misma cantidad de anticuerpos y otras proteínas de defensa.

Que es recomendable

Puedes empezar a realizar los primero ejercicios destinados a reforzar los músculos del abdomen a partir de las primeras semanas después del parto. Sin embargo, solo  puedes hacerlo si has dado a luz por vía vaginal (con o sin episiotomía). En cambio, debes esperar un poco más si te han practicado una cesárea, con el fin de evitar estirar demasiado la  herida, la cual cicatriza a los siete días después del parto.
Empieza lo antes posible con la gimnasia para reforzar los pectorales, independientemente del tipo departo que hayas tenido.
Elige actividades aeróbicas, aunque al mismo tiempo, suaves: por ejemplo son ideales, la natación, los paseos a paso rápido, la bicicleta etc. La actividad física más adecuada durante la lactancia debe ser relajante, porque la calma y la tranquilidad mejoran la lactación.

Que no es recomendable

No se deber practicar bajo ningún concepto las actividades demasiado agitadas: regúlate controlando tu ritmo cardiaco, que debe alcanzar una frecuencia ideal para hacer que consumas oxigeno (y por tanto, calorías), evitando a la vez la acumulación del acido láctico. Recuerda que este valor varía según la edad: a los veinte años el corazón puede alcanzar  hasta 150 latidos por minuto; a los treinta  se reducen a  142; y hacia los cuarenta, descienden a 135.
Evita las actividades que requieran un gran consumo energético, como  tenis, jogging o esquí de fondo. Para dar el pecho al bebe ya se gastan unas 400  o 500 calorías al día, por lo que el deporte no debe convertirse en una fatiga mas.
Prescinde de los ejercicios que implican una amplia separación de las piernas, o que obligan a que este sentada mucho tiempo, como la bicicleta, si has sufrido una episiotomía. Espera un par de meses después del parto antes de iniciarlos.

Los primeros meses tampoco hay que obsesionarse con el ejercicio si es únicamente para la pérdida de peso ya que se suele tardar unos cuantos meses para que nuestro cuerpo vuelva a la normalidad.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *