Ejercicios Kegel

Ejercicios Kegel

El suelo pélvico es un conjunto de músculos y ligamentos que sujetan, por así decirlo, en suspensión la vejiga, el útero y el recto en contra de la fuerza de la gravedad. Al debilitarse el suelo pélvico puede provocar algunas contrariedades tales como: incontinencia urinaria, caída de órganos intrabdominales y disfunciones sexuales.

 
Durante el embarazo los músculos se relajan y deben soportar el crecimiento de la barriga, y más tarde el parto, estos músculos sufren diversos cambios, y pueden llegar a quedarse en bastante mal estado, dependiendo de la situación que se viva durante el parto.

 
Lo bueno es que al ser un musculo no está nada perdido y lo único que hay que hacer es fortalecer el suelo pélvico para que tengamos ninguno de los problemas anteriormente citados.
Para esto están los ejercicios kegel. Estos ejercicios son contracciones que ejercemos con el musculo pubococcigeo o suelo pélvico, un tendón que se extiende desde el hueso púbico hasta el coxis. Podemos comenzar a realizarlo en el segundo trimestre y luego en el posparto.

 
La manera correcta de hacer estos ejercicios la vamos a detallar ahora. Se deben realizar con cierta frecuencia y constancia,  y diariamente. Como consejo se da que se tenga un momento para ellos, por ejemplo el momento de lavarse los dientes, hacerlo siempre durante ese periodo de tiempo y así, todos los días  tendremos esa rutina.

 
Debemos vaciar la vejiga antes de iniciar los ejercicios Kegel . Además, la mejor postura para realizar estos ejercicios es sentada o acostada, aunque se trata de una actividad muy sencilla y se puede practicar en casi cualquier situación, como he dicho antes mientras realizamos una actividad de pie.

 
Los ejercicios consisten en contraer y relajar sucesivamente los músculos del suelo pélvico. (Para ellos podemos pensar que nos hacemos mucho pis y apretamos para que no se escape) Empezaremos contrayendo los músculos durante cuatro segundos. Luego relajamos el músculo completamente, otros cuatro segundos.

 
Hay que repetir ambos movimientos, al menos 10 veces seguidas, de cinco a ocho veces al día.

 
Nunca hay que realizar los ejercicios kegel mientras se orina.

 
Desde las primeras cuatro a seis semanas, se observan los primeros resultados. De tres a seis meses de practicar los ejercicios Kegel, muchas mujeres notan una mejoría.

 
No hay que sentir molestias en el abdomen o dolor de espalda  mientras se realizan los ejercicios. Si eso pasa, probablemente se están realizando de forma incorrecta.

 
Hay que evitar contener la respiración o apretar el tórax mientras se hacen los ejercicios Kegel, lo correcto es relajarse y concentrarse en los músculos del suelo pélvico.

 
Es importante realizar estos ejercicios de forma regular durante toda la vida.

 
No hay que ejecutar los ejercicios Kegel en exceso, puesto que puede causar fatiga muscular y pueden llegar a aumentar la incontinencia urinaria.

 
Los tiempos de realización indicados son variables. Los ejercicios Kegel también pueden hacerse, por ejemplo, dos veces al día durante cinco minutos; o cuatro veces al día, aguantando cinco segundos en lugar de cuatro.

 
Lo que se recomienda es que, entre contracción y relajación del músculo, esta actividad no ocupe más de 10 minutos al día.

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