Cómo separarse del bebé

Cómo separarse del bebé

Cuando damos a luz, luego estamos, salvo excepciones, mínimo cuatro meses con nuestros bebes. Parece que no, pero al final estamos veinticuatro horas al día sin separarnos de ellos. Ni de día ni de noche.  Y por supuesto hay  mamas que están mucho más tiempo…
Independientemente de lo que eso nos supone a nosotras, a ellos les crea una enorme costumbre, seguridad y apego. El día que queremos volver a trabajar o salir a hacer nuestras cosas sin ellos, muchas veces se nos vuelve más complicado al verles como lloran y lloran desconsoladamente porque quieren venir o que no nos vayamos.  Esto también ocurre al llevarlo los primeros días (o semanas) a la guardería.
Muchas de nosotras terminamos llorando con ellos o después de la despedida con tanto drama, pero la diferencia está en que a ellos se les pasa en dos minutos y nosotras nos quedamos dándole vueltas todo el día y sufriendo.
Hay cosas que, a pesar de que nos duela, no debemos hacer, como por ejemplo irnos a escondidas. Al final el niño se queda desorientado sin saber dónde está su madre ni cuándo volverá. Hay que decirles siempre que nos vamos, que volveremos enseguida, y por supuesto sin mostrar preocupación ni llorar. Tampoco hay que recurrir a castigos, amenazas o promesas de regalos y premios para que se queden en la guardería o casa de los abuelos. Tiene que entender que esto es así y punto. Cuando lo hacemos a escondidas o aprovechando que esta distraído y no se entera, esto genera una situación de estrés en el niño y confusión y es muy probable que en otros momentos en los que salgáis con ellos, no se quieran separar y estén confusos intentando evitar que os volváis a “escapar”. Las despedidas deben ser cortas y felices.
Ellos tienen la cualidad y capacidad de hacernos sentir culpables de tener que irnos a trabajar; o de dejarlos en la guarde, y desear volver a abrazarle muy fuerte para no sepáranos mas, pero no debemos recular.
Los niños están muy ligados a las madres, y en consecuencia lo lógico es que el niño llore durante las primeras separaciones de los padres.  Esta situación cambiara o debería cambiar gradualmente conforme pasan los días. Para ello hay que comunicarle siempre al niño la situación.
Si el niño es cuidado por un abuelo o familiar, sería mejor opción que este se desplazara a la casa del bebe para que se sintiera como siempre en su ambiente familiar, y sus costumbres, y no en otro extraño, o abandonado. Antes de separarse de él se le puede involucrar en las actividades  que le tranquilizan normalmente y le divierten.

Si es una situación nueva, como todo, solo es cuestión de tiempo para la nueva adaptación  y más adelante todo fluirá con naturalidad y sin lloros ni sufrimientos por parte de ninguno de los dos.
Es importante que ellos sepan y puedan separarse de los padres ya que nunca se sabe cuando tendrás que dejar a los pequeños y cuanto más felices se queden ellos, más felices nos quedaremos nosotras.

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